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Origen, evolución y situación actual de las castas en la India

 en Sensibilización

En numerosas ocasiones se nos pregunta por el peso que tiene el sistema de castas a la hora de llevar a cabo nuestra acción y relación con las comunidades de los slums con las que trabajamos. Es por ello que hoy queremos centrar nuestra atención en esta cuestión.

Si nos remontamos históricamente a su origen, el sistema de castas está presente en la sociedad india desde hace aproximadamente 3000 años. Este arraigado método de organización, divide jerárquicamente al total de la población en multitud de grupos, aunque podemos diferenciar cuatro castas principales además de un sinfín de subcastas.

Esta diferenciación comunitaria se debe principalmente a causas religiosas dado que, el hinduismo establece que los seres humanos han sido creados de las diferentes partes del cuerpo del dios Brahma, creencia que proporciona a los habitantes de la India diferentes grados de pureza y, en función de ella se establece la clasificación.

El sánscrito o lengua divina del hinduismo manifiesta en su libro sagrado más antiguo esta estratificación social, y, denomina a las castas como varna y a las subcastas como jati. En él también encontramos las cuatro castas principales denominadas como Brahmanes, Kshátriyas, Vaishyas y Shudras. Si prestamos atención al significado de varna, es decir, color, podríamos creer que se trata de una diferenciación étnica, sin embargo, es una cuestión de representación de colores.

Así pues, los Brahmanes se asocian con el color blanco, vinculado a la pureza y, de acuerdo con el hinduismo, salieron de la boca y el cráneo de Brahma. Representan la inteligencia y se trata de un conjunto constituído por sacerdotes, médicos e intelectuales, situados en la cúspide de la pirámide. Según la creencia, el siguiente grupo o Kshátriyas asociado al color rojo, representante de la energía, salió de los brazos de Brahma y está formado por reyes y guerreros. La tercera casta o Vaishyas está vinculada al color amarillo o color de la tierra y se cree que salió de los muslos de Brahma, este grupo está formado por dueños de tierras y comerciantes. El último nivel o Shudras representados por el color negro, tonalidad asociada a la oscuridad, según el hinduismo salieron de los pies de Brahma para trabajar para la casta anterior, así pues, lo forman trabajadores y campesinos. En la parte más baja de la sociedad hindú se encuentran los dálits u oprimidos, denominados también intocables, carentes de casta al igual que ocurre con las poblaciones tribales.

La palabra varna también tiene el significado de clasificar, ya que, al principio, la población se dividía en clases en función del trabajo que pudiese desempeñar cada uno, pero, con el tiempo, las clases derivaron en castas. De esta forma, el trabajo se heredaba, al igual que ocurre en la actualidad con la casta, también hereditaria. A día de hoy, no es posible cambiar de casta a no ser que sea mediante una dedicación a la vida religiosa, es lo que se conoce como shadus o ascetas hindúes, o a través de la muerte, puesto que los hindúes creen en la reencarnación y el kharma, y, según esta suposición, su comportamiento actual definirá su casta cuando se reencarnen.

El sistema de castas indio quedó abolido en la Constitución de 1950, y pretendía evitar la discriminación y abusos de los estratos inferiores. Sin embargo, diversos estudios afirman que el sistema de castas es el responsable de la pobreza india, y en la práctica, la diferenciación entre castas continúa vigente, especialmente en las zonas rurales. Los dálits siguen estando considerados como impuros y continúan siendo avergonzados públicamente, sometidos a las castas superiores. Pese a todo, actualmente existen políticas estatales para frenar la exclusión y discrmiminaciones que ocasiona el sistema de castas, además de cuotas destinadas a los miembros más discrminados.

Desde Sonrisas de Bombay contribuimos con nuestro trabajo a la lucha contra la no discriminación y lo hacemos cuidando desde los gestos que pueden parecer más insignificantes pero que contribuyen a cambiar mentalidades y a romper tópicos y prejucios. Para combatir la pobreza y la desigualdad es necesaria una reforma estructural y con nuestro programa de incidencia política avanzamos en esta línia, así como con nuestras campañas de sensibilización. Pero no lo dudamos, también hay que pequeños gestos, que podemos realizar todos y todas,  que hacen la diferencia y que contribuyen a construir una sociedad más justa. Con vuestro apoyo seguiremos con nuestra particular revolución de las sonrisas.

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Comentarios

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Hay 2 comentarios en este artículo
  • pepe
    Responder

    esto, desde luego, no debería pasar

    • Sonrisas de Bombay
      Responder

      Y trabajamos a diario para combatir la pobreza y la desigualdad. #TuApoyoEsDesarrollo

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