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2.377 razones para decir gracias: nuestro Sant Jordi 2026
Hay días que se recuerdan. El jueves 23 de abril es uno de ellos. ¡Gracias!
Cada año, Sant Jordi transforma las calles en un escaparate de cultura, amor y tradición. Pero para Sonrisas de Bombay, ese jueves tuvo una dimensión diferente: fue el resultado visible de una cadena solidaria que empieza meses antes, a más de 7.000 kilómetros de distancia, en las manos de mujeres supervivientes de la trata en India y Nepal. Este año, esa cadena ha sido más fuerte que nunca.
Gracias a quienes lo hicieron posible
Antes de hablar de cifras, queremos hablar de personas. Porque nuestro Sant Jordi no se improvisa ni se monta solo. Detrás de cada stand, detrás de cada rosa perfectamente preparada, detrás de cada conversación con el público, hay un equipo de personas que eligieron estar ahí. Este año, 70 personas voluntarias pusieron su tiempo, su energía y su compromiso al servicio de la causa. Prepararon los arreglos florales, montaron y desmontaron los puntos de venta, atendieron al público con paciencia y con pasión, y transmitieron —con su sola presencia— los valores que nos definen en Sonrisas de Bombay.
A cada una de esas 70 personas: GRACIAS. Sois imprescindibles. Sois la razón por la que este día funciona.
Los números que cuentan una historia
Los datos, cuando tienen contexto, dejan de ser números y se convierten en relatos. Este Sant Jordi 2026, 2.377 personas escogieron una rosa solidaria. Escogieron que su gesto de amor tuviera un impacto más allá del momento. Cada una de esas rosas fue elaborada a mano por mujeres que, con su trabajo, están construyendo una nueva vida lejos de la trata. El resultado de todas esas decisiones individuales se traduce en una recaudación de 16.631,80 euros. Una cantidad que no irá a gastos de estructura, ni a campañas publicitarias, sino directamente a los proyectos de lucha contra la explotación infantil que Sonrisas de Bombay impulsa en India, Nepal y Bangladesh.
Lo que Sant Jordi nos recuerda cada año
En un mundo donde la solidaridad compite con el ruido constante de las redes sociales y la sobreinformación, Sant Jordi nos demuestra que la gente quiere hacer el bien. Que cuando se le da una opción con propósito, la elige. Más de 2.300 personas lo eligieron este año. Y 70 más lo hicieron posible desde detrás del mostrador.
Eso es lo que somos en Sonrisas de Bombay: una cadena de personas que creen que otro futuro es posible para quienes más lo necesitan.


