Blog
Las redes de explotación no descansan
Las redes que trafican, tratan y explotan a seres humanos nunca descansan en busca de nuevas víctimas.
A sus 23 años, Uma (nombre protegido), ha estado a punto de caer en una trampa que habría marcado el resto de su vida. Trampas que marcan las vidas de cientos de chicas que no tienen la suerte de Uma. Ella es una de las dos jóvenes que fueron rescatadas en una operación policial en la que participamos el pasado 17 de agosto, a las afueras de Bombay. La operación fue un éxito y se detuvo a dos presuntos traficantes. Pasadas unas semanas del rescate, nuestro equipo sigue en contacto con Uma para asegurarnos de que se encuentra en buen estado y que no entra en contacto con otros traficantes que pretendan captarla. Esta labor es fundamental para el seguimiento de su caso, ya que las mafias de explotación sexual siempre están al acecho de nuevas víctimas.

El verdadero éxito de esta operación, y al mismo tiempo el dato más preocupante, fue que a las dos personas detenidas se les confiscaron teléfonos móviles donde almacenaban contactos de más de 70 chicas, y más de 1.000 contactos de posibles clientes. Eso significa que estas personas tenían identificadas a otras 70 futuras víctimas, con las cuales seguramente ya habían establecido contacto y ofrecido alguna propuesta de trabajo falsa, para atraerlas a la explotación sexual. La policía está siguiendo el rastro de estas chicas, así como de ese millar de posibles clientes.
Este es el motivo por el que siempre es necesario hacer un seguimiento a las personas supervivientes de la explotación. Las mafias siempre están actuando, y la seguridad de las víctimas potenciales no siempre está garantizada. Es el caso de Uma, con quien vamos a realizar un seguimiento especial, ya que nos preocupa que intenten engañarla y captarla de nuevo.

