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Los ojos de Bhupendra miran al futuro

El caso de Bhupendra refleja cómo la injusticia parece ensañarse aún más con las personas más vulnerables. Pero también cómo, incluso cuando parece no quedar ninguna esperanza, es posible una salida. Mirando al futuro y con la ayuda necesaria, esto es posible.
Bhupendra, de 29 años, nació y se crió en un pueblo del estado de Bengala Occidental. Cuando era muy joven se casó con un chico de su pueblo, tuvo un hijo, pero poco después el marido la abandonó por otra mujer.
De Bengala a Bombay, a las puertas del infierno
Bhupendra volvió con sus padres, pero no estaban en condiciones de hacerse cargo de ella y del niño. Así que la casaron con otro hombre de su pueblo, que trabajaba en Bhiwandi, una localidad cercana a Bombay. Él era vendedor de pescado, pero había contraído unas deudas enormes. Entonces convenció a Bhupendra para que le ayudara con un trabajo que él mismo le iba a conseguir. Confiando en él, aceptó.
Su marido la alojó en una casa donde vivían otras mujeres. Allí le explicaron cuál iba a ser su trabajo. Era un prostíbulo. Así saldaría la deuda de su marido y salvaría a la familia. Dadas las circunstancias, ella solo pudo aceptar la situación, esperando que aquello durase el menor tiempo posible. Pero su marido empezó a llevarle clientes a Bhupendra, quien le hacía ganar más de 100 euros al día. Por lo que el marido alquiló otra habitación para ganar aún más dinero explotando a su mujer.

Hasta que un día dijo «¡basta!»
Su marido la amenazaba, la vigilaba constantemente. Además, se quedó embarazada de él y tuvo a una niña.
Pero un día, después de intentar escaparse sin éxito en varias ocasiones, Bhupendra dijo “¡basta!”. Contactó con una ONG local, la cual nos dio a conocer su situación, y decidimos ofrecerle nuestra casa de acogida Udaan para que pudiera rehacer su vida desde allí. Desde entonces, en julio del año pasado, Bhupendra ha aprendido a manejar la máquina de coser, ya que en el futuro quiere trabajar en este oficio. Se divorció y sus hijos viven con la madre de Bhupendra, en Bengala Occidental.
Por fin ha roto las cadenas con su pasado, y está decidida a empezar de nuevo. Ya ha empezado a hacerlo. “Quiero acabar mis estudios de costura y tener un trabajo que me guste y del que me sienta orgullosa. Quiero una vida tranquila”.
COLABORA para que Bhupendra y más supervivientes de la trata recuperen su vida.


